sábado, 7 de febrero de 2009

Maneki Neko: El Gato de la Suerte

Hola una vez más a todos mis fieles seguidores!!!
En esta ocasión me siento comprometido a hacer algo por el maravilloso animal que da nombre a este blog: El gato, una criatura mística llena de magia y belleza. Para ello quiero hablar de una leyenda especial: Maneki Neko.
He tenido ya varias veces la oportunidad de contemplar la imagen de un curioso gato con su pata levantada saludando amablemente a los clientes en muchos negocios chinos.
Siendo tal cual es mi naturaleza poco conformista, curiosa y acosadora de la erudición, me di a la tarea de averiguar algo sobre este amuleto chino casero: los resultados fueron satisfactorios.
De manera que recreo a continuación la poca (pero sustanciosa) información que cargo siempre conmigo para dar a conocer esta leyenda.


Maneki Neko: El Gato de la Suerte (Por el Gato Ausente)





(último ejemplar propiedad del Gato Ausente)



En una alejada región del viejo Japón llamada Setagaya, había un templo donde vivían únicamente un monje ermitaño y Tama, su gato. Como nadie iba al templo, no habían donaciones y ambos estaban sumidos en la pobreza más grande.
"¿Que puedo hacer Tama?" decía el monje a su gato, "¡El templo se está cayendo de viejo! ", pero el gato únicamente se restregaba en la túnica de su amo ronroneando tranquilo, porque a pesar de la situación, el monje conseguía comida para ambos.
Cierto día pasaba por la región un noble y adinerado señor de otra aldea, que siendo atrapado por una poderosa tormenta, se vió en la obligación de buscar refugio bajo un árbol cerca del templo.
El viajero, asombrado ya por el sagrado recinto en medio de la nada se asombró una vez más por algo aún más curioso: sobre una de las barandas del templo un gato le hacía claramente repetidas señales con su pata... como si lo estuviera llamando...
El noble decidió correr hasta el templo para ver de cerca al agraciado animal y justo en el momento en que había abandonado su refugio, un portentoso trueno hizo impacto en el árbol que segundos antes le servía de techo.
El monje al percibir que alguien más estaba afuera, salió al encuentro del forastero, que una vez dentro, contó lo sucedido:
"¡Su gato me ha salvado la vida!, ¡de verdad me ha salvado!, el me llamó, ¡lo vi!, si no, estuviera muerto en este momento, pídame lo que quiera, que mi fortuna me permitirá recompensar su favor".
A partir de aquel día, el templo fue reconstruido, recibió muchas donaciones y hubo mucha prosperidad para el monje y su gato Tama.
Por eso es que actualmente lo podemos ver en los comercios Chinos y... a veces no s sentimos atraídos a entrar por lo menos para apreciar tan bonito elemento.
Por cierto: Maneki Neko viene del japones Maneki: Mano alzada y Neko: Gato. En China se conoce como Mao y en algunas partes es considerado una reencarnación de la diosa de la misericordia.
Otra historia de las reencarnaciones de esta diosa cuenta que en la casa de una anciana entró una serpiente, entonces el gato se interpuso entre ambas sacrificándose para que su ama viviera.